F5
Cargando…
Nada.
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Cargando…
Nada.
No importa cuantas veces actualice la página, ningún escrito aparece. Ni en el blog, ni en el wordpad, ni en mi cabeza.
Encima el cadáver fumón sentado en un sillón que no recuerdo haber tenido nunca tampoco me es de ayuda.
Cadáver Fumón: Esperando por la inspiración, eh?
Ouroborox: Quizás.
Se arma un nevado, le pega una fumada, y me lo pasa.
Ouroborox: Te extrañaba boló.
Cadáver Fumón: Bastante tiempo libre. Bah, tiempo es todo lo que tengo. Que tal la vida?
Ouroborox: Aburrida y cliché. No me extraña teniendo en cuenta que soy aburrido y cliché. Que tal la muerte?
Cadáver Fumón: Siento que estoy en la sala de espera del dentista.
Ouroborox: La verdad que esperaba algo más profundo.
Cadáver Fumón: Los vivos siempre esperan algo más profundo de la muerte. Creen que es todo un complejo sistema de transición. Creen que detrás del telón están todos los secretos de la obra. No los hay. La vida y la muerte es solo un cambio de estructura al otro.
Ouroborox: Claro, mediante el alma como lazo.
Se caga de risa, el porro pasa de mano y antes de extender los brazos sobre el respaldo del sillón, lo deposita en sus labios, o en lo que queda de ellos. Apoya sus pies en un taburete que jamás había visto.
Cadáver Fumón: Dale, no me vengas con esta mierda puritana. Estoy TAN podrido de que la gente siga usando esa palabra. Una palabra que hace que los niños duerman tranquilos por las noches mientras pequeños violines suenan en el fondo de sus sueños decorados con tapizado rosa. Puta madre, la vida les brinda un espacio existencial personal, de uso exclusivo para ustedes mismos, y lo mejor que pueden hacer es aferrarse a este parche al que llaman alma, a "eso que no pueden explicar, pero saben que esta ahí y los hace sentir vivos"? Y además se aferran a él como si realmente fuese algo valioso! Bueno Lucas, dejame decirte algo: NO VALE UN CARAJO. No hay alma. No hay un lazo más allá de la misma sucesión. No hay vuelta atrás. No es un ciclo. No hay vida después de la muerte como no hay muerte antes de a la vida. La misma existencia no es más que una hilera recta de dominós que desciende bajo su propio ritmo, en donde cada pieza que cae, no vuelve a levantarse. Jamás.
Ouroborox: Suena bastante deprimente.
Mira el cañito, le da una pitada y se recuesta sobre el sillón. El humo se desparrama elegantemente por la pieza. Me mira y sonrie por lo bajo.
Ouroborox: Ahh, las piedras deben de estar encantadas de ser piedras.
Ouroborox: Ok, no hay conexión entre la vida y la muerte. Como se supone que mantenemos esta conversación?
Ouroborox: Ahora que me pongo a pensar, che, que cagada.
Cadáver Fumón: Nah, mejor así. Sería una perdida de tiempo. Es como ponerte un casco y tirarte dentro de un volcán.
Ouroborox: No, que cagadas tus analogias.
Cadáver Fumón: Envidia?
Ouroborox: No.
Cadáver Fumón: Envidia. Hablando en serio, sabes que es lo mejor de estar muerto?
Ouroborox: Qué?
Cadáver Fumón: No sentís como se te seca la boca.
Entre el ir y venir del cigarrillo, vuelvo a actualizar la página y finalmente una entrada es publicada. Recibo un churrasquito en la nuca a modo de aprobación. Ponemos un disco de Junior Wells y nos terminamos el nevado. El equilibrio del universo es reestablecido.