Soy un bufón de la mediocridad, un portador de la ignorancia, un contenedor de basura moderna, un objeto revisado, probado, modificado, evaluado, empaquetado, autorizado y listo para ser consumido.
Un hipócrita científicamente comprobado, ideológicamente medicado, metodológicamente irracional, retroalimentado de lógica surreal. Mentiroso consumista-compulsivo, TOC wifi de bolsillo, cáncer colectivo comprimido, distribuido, y descargado.
Especulativamente in-box, de 10, de 15, o de 20, con adicciones pendientes y eroticas regresiones, pensamiento multirogasmico, apolíticamente asexuado, económicamente estancado, religiosamente castrado, practicante de necropedofilia y asesino de puritanos.
Vociferador contra-contracultural de un mundo postmoderno desestructurado, de bajo perfil y alto vuelo, integridad biodegradable, moralmente desechable y carisma intachable. Egoísmo geocéntrico, teórico excéntrico, físicamente indeterminado, lingüísticamente ilimitado, de cuerpo epigenetista y mente preformacionista.
Abandonado socialmente, exiliado digitalmente, vagabundo con banda ancha, y existencialista de manada. Gamer furioso, geek amistoso, nerdo curioso, misántropo declarado, artista silenciado, científico renegado. Defensor y guardián de los derechos de los zombies, licántropos, velociraptores, ninjas, robots y vikingos. Defenestrador público de orkos, elfos, piratas y caballeros tilingos.
Cazador de enigmas, vendedor de paradigmas, comprador de falacias, ignorante por deporte, intelectual por auspiciantes.
No compatible con adulaciones, cumplidos, condescendencia, delicadeza, ternura, indulgencia, complacencia, nobleza, sutileza, ni Windows Vista.
Bienvenido entonces, a la corrupción, degradación, desvalorización, perversión, profanación, prostitución, y violación de nuestro pequeño mundo en post-producción.