25/6/11

El periodismo viste a la moda

Hay una nueva expresión en el barrio, que se contornea en las esquinas progresistas y le muestra el dedo a los caballeros del idioma: Periodismo militante.
¿Pero por qué? ¿Por qué siempre el lenguaje acaba abusado y con hemorragias internas? ¿Por qué siempre es el lenguaje el que liga los facazos del egocentrismo, la estupidez, y la arrogancia humana? No es una cuestión de conservadurismo lingüístico. El lenguaje es una masa uniforme que cambia con el tiempo, ¿pero es esto lo mejor que podemos hacer?

No hay tal cosa como un periodismo militante. No hay tal cosa como un periodismo independiente. No hay tal cosa como un periodista objetivo. Bájense del caballito. El periodismo es la recolección, administración, verificación, y publicación de información de interés público. Como tal, estas acciones no están sujetas a subjetividades, porque son eso, acciones.
Ahora, el periodista, es una cuestión completamente distinta. Es un ser humano ligado a las subjetividades propias de la percepción. Es el periodista el militante, NO el periodismo. El cómo se autodenominen los periodistas, no puede chuparme más un huevo; pero es irritante tener que oír constantemente estas expresiones idiotas, discursivas, y de carácter polarizador en los medios y en la boca de la gente.

Que les quede claro: es el periodismo el que hace al periodista, no al revés. Tampoco entiendo que mierda hacen los que se consideran periodistas “objetivos”. No hay periodistas objetivos desde el momento en el que decidieron pararse en un lugar y decir “Voy a mostrar esto”. La imparcialidad la encontrás sumando al periodista que se para en la vereda de enfrente.

Me parece bien que ahora haya una mesa más amplia de debate, pero la concha de su madre, no me quiten las violaciones por televisión en vivo para discutir pelotudeces como ésta.

17/5/11

Las crónicas del Gordo Hijo de Puta: El mundo perdido (I)

La puerta bailaba en un ritmo disparejo, desprovisto de toda elegancia, mientras mi mano intentaba devolver mi punto de gravedad a su distancia habitual de 90 cm del suelo, al apoyarse sobre la humedad de las paredes. Estaba incompleto, los restos de los restos de los seres vivos que yacían en mi intestino, se encontraban ahora flotando bajo la vigía de mi recto. Mientras lentamente me ponía de pie, intentaba, en vano, recordar los eventos anteriores a mi ocupación en el baño.
Al limpiar los vestigios de su estadía en mi colon, miré con cierta indiferencia los teresos dentro del inodoro. Uno de ellos tenía la forma de un triceratops. Le saqué una foto con un celular que misteriosamente llevaba en uno de los bolsillos de la campera. Se lo envié a todos en la lista de contactos.

Salí del baño, dando con un pasillo de paredes corroídas. No tiré la cadena, quería compartir el fruto de mi sistema digestivo con el mundo.
No sabía dónde estaba. El final del corto pasillo conectaba con lo que parecía una galería de algún centro urbano. Que hacía acá? Me encontraba desorientado, sin saber exactamente que hacer y hacia donde ir.
Al salir a la calle, me encuentro con un marco desolador: La franja naranja del atardecer otorgaba cierto contraste a los autos volcados, las vidrieras hechas trizas, y el caos acampando en sus anchas.
"Uy, la concha de su madre, -pensé- tiranosaurios del orto, si no hacen bardo no se sienten satisfechos".
Una oscuridad apagó mis pensamientos. La sombra que me cubrió a mí y a la circunferencia que me rodeaba, provenía de dos colosos de carne peluda de 2 metros de altura. Me llamó la atención lo mal que combinaban sus carteras con sus minifaldas.
Travesti1: Este es?
Travesti2: Sí, lleva puesta la remera.
Bajé la cabeza para contemplar el logo estampado de Jurassic Park en mi prenda.
Travesti1: Este gordo hijo de puta me robó el celular.

No había que ser un puto genio para darse cuenta de que estos forros me querían chamullar para quedarse con todo lo que llevaba encima. Corrí. Mi humanidad se desparramaba por toda la vereda, por sobre los papeles volando, los avisos de putas pegados en los postes, la basura diseminada en el camino, y los soretes de perros.
Los travestis no se esmeraron en perseguirme, a pesar de la rabia que había escupido el aparente dueño del dichoso teléfono robado.
"Será por las polleritas esas d-" Mis pensamientos volvieron a verse interrumpidos al doblar la esquina y encontrarme con un escuadrón de travestidos apuntándome con sus penes y sus tacones altos.
"Me va a finitar un grupo de invertidos. Soñé con este momento".

8/4/11

La ronda de los apolíticos

Si los imbéciles que se hacen llamar "apolíticos" se privaran también de opinar acerca de cualquier otra cosa, vivir se convertiría en una actividad más soportable.

No son más que inútiles cargas de humanidad, marchando con sus cabezas esponjosas y sus sueños de ser famosos escritores alcohólicos y misántropos, al tiempo que ocupan los transportes públicos, mercados, librerías, conducen, compran, venden, respiran y VOTAN, mientras es uno el que tiene que aguantarse las estupideces que escupen desde esos horrendos hocicos.
Decidiste no interesarte por la política? Bien, acabas de tomar una posición con respecto a la sociedad. Felicidades, estás haciendo política, idiota. No les cuesta nada carburar un poquito y darse cuenta de la contradicción que presenta la misma palabra.

Mientras se masturban en su sillón mohoso, hay otros cerdos sentados en la cima de una pirámide haciendo uso de la esponja que los apolíticos tienen por cerebro, quitando temas de la mesa, sirviendo en su lugar películas, libros, y televisión, poniendo actitudes conformistas bien lubricadas por asientos y chismes de barrio por veneno.

Habiendo hambre, pobreza, enfermedades, asesinatos, suicidios, sacrificios, violaciones, guerras, secuestros, genocidios, dictaduras, necrofilia, pedofilia, zoofilia, coprofagía, robos, esquizofrenia, piromanía, racismo, discriminación, huelgas, disturbios, oligarquías, prostitución infantil, abortos, esclavitud, manipulación, incendios, terremotos, maremotos, mutaciones, manchas solares, agujeros negros, estrellas muertas, armas nucleares, tanques, y choripetes, REALMENTE hay gente que se decanta por hablar del clima. Cuanta gente aburrida.